Derechos de víctimas vs. derechos del imputado

El proceso penal enfrenta su mayor desafío: garantizar justicia sin sacrificar derechos
El sistema penal acusatorio mexicano enfrenta una tensión permanente: garantizar a las víctimas acceso a la justicia, verdad y reparación del daño, al mismo tiempo que protege los derechos fundamentales de las personas imputadas.
La víctima tiene derecho a participar activamente en el proceso, aportar pruebas, recibir asesoría jurídica y exigir reparación integral. El imputado, por su parte, conserva la presunción de inocencia, el derecho de defensa, el debido proceso y el derecho a que cualquier restricción de su libertad esté debidamente justificada.
La jurisprudencia mexicana ha reconocido que la prisión preventiva no puede interpretarse automáticamente como una violación a la presunción de inocencia, pero también ha establecido que debe conservar una auténtica finalidad cautelar.
El reto para jueces y fiscales consiste en evitar que la protección de un derecho implique la anulación del otro. La justicia penal no puede construirse a partir de una falsa disyuntiva entre víctimas e imputados: ambos son titulares de derechos que deben coexistir dentro del proceso.



